Continúa el Maestro: "El propósito de la meditación consiste en despertar en nosotros la naturaleza de la mente e introducirnos en aquello que en realidad somos... En la quietud y el silencio de la meditación, vislumbramos esa profunda naturaleza interior que hace tanto tiempo perdimos de vista entre la agitación y la distracción de nuestra mente, y regresamos a ella. Resulta verdaderamente extraordinario que nuestra mente no pueda estarse quieta más de unos pocos instantes sin anhelar distracción...".
PRÁCTICA DE LA "PRESENCIA MENTAL":
"La meditación consiste en llevar la mente de vuelta a casa, y esto se consigue en primer lugar por la práctica de la presencia mental o atención".
Esta "atención" es fundamental y, al mismo tiempo, difícil de conseguir. Es la "atención sostenida" de la que habla otro Maestro español, Antonio Blay Fontcuberta; y de la que han hablado muchísimos autores y meditadores.
Es estar en una calma alerta; contemplar sin juzgar; aceptar con amplitud; fluir (en términos reikistas); permanecer abiertos y atentos. Dice Sogyal Rimpoché: "Más que suprimir las emociones o entregarse a ellas, lo importante aquí es contemplarlas, y contemplar los pensamientos y cualquier cosa que surja, con una aceptación y una generosidad lo más abiertas y amplias posible... Gradualmente, mientras permanece abierto y atento... empezará a sentirse a gusto en su ser... De aquí viene una sensación de liberación y una profunda tranquilidad... Sólo cuando hemos eliminado el daño que llevamos dentro nos volvemos verdaderamente útiles para los demás."
Y continúa: "Sobre todo, siéntase cómodo, tan natural y holgado como pueda. Escape sigilosamente del lazo de su nervioso yo habitual, abandone todo deseo y relájese en su verdadera naturaleza. Imagínese que su yo ordinario, emocional y agobiado de pensamientos, es un bloque de hielo o un trozo de mantequilla dejado al sol... Sentado en silencio, el cuerpo quieto, la boca callada, la mente en paz, deje ir y venir sus pensamientos y emociones, todo lo que surja, sin aferrarse a nada".
Bien, pues todo esto es tremendamente difícil y, a la vez, tremendamente sencillo. Solo es cuestión de práctica y paciencia. Que nadie espere meditar un día y encontrar toda esa paz y tranquilidad. Releer "ENTRENAMIENTO DE LA MENTE" y os acordaréis de los 4 matices a los que se refiere el Maestro Sogyal Rimpoché (último párrafo).