REIKI VALENCIA: DELEGACIÓN VALENCIANA DE SENTO Y LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA KOMYO REIKI KAI

En esta pestaña quiero contaros lo que significa SER MAESTRO DE REIKI:

(Son fragmentos del Manual que me prestó mi Maestro, Víctor Manuel Fernández Casanova, y con los que no puedo estar más de acuerdo).

Llegar al nivel Shinpiden o Maestría Reiki tiene un gran mérito, es el equivalente a obtener el cinturón negro primer dan de cualquier arte marcial. Suele suceder que, al empezar a recorrer el camino de Reiki, tenemos la sensación de que al llegar a la Maestría, seremos mucho mejores y ya dominaremos completamente el método Reiki.

Sin embargo, resulta que, tras obtener el cinturón negro primer dan, la primera Maestría Reiki, descubrimos que apenas hemos empezado a aprender, que ahora es cuando empieza el verdadero Camino y el verdadero aprendizaje de Reiki, que nos llevará a alcanzar la verdadera Maestría, que es la Maestría de la Vida.

Ser Maestro implica que uno asume un compromiso con Reiki y con la Vida ciertamente importante. Significa que uno acepta el reto de ser auténtico cada nuevo día, de predicar con el ejemplo, de tratar de vivir su vida con honestidad y respeto, mejorando cada día y no olvidándose jamás de su práctica personal.

Ser Maestro implica que, si asumimos ese papel, debemos actuar como si fuéramos Ángeles de la Guarda y no mirar a las personas como humanos, sino como Seres de Luz, sin juzgarles, tan solo aceptándoles y recordando que, en ese momento, somos sus Ángeles de la Guarda y debemos actuar como tal.

Ser Maestro significa respetar las enseñanazas recibidas, pues éstas tienen una razón de ser, el trabajo con la energía es ciertamente delicado, sencillo, pero delicado, y si nos saltamos esas normas podemos causar males en nuestros alumnos y en nosotros mismos.

Al principio, cuando alcanzamos la Maestría después de mucho esfuerzo y trabajo personal, emanamos mucha Luz y atraemos a la gente por la Luz que emanamos. Pero, en ocasiones, el Maestro se implica tanto en enseñar a los demás que se olvida de su práctica personal y un día se seca y deja de emanar Luz.

Esto es importante no olvidarlo, un Maestro tiene que entrenar y practicar como si fuera un novicio que empieza, para realmente Ser Uno con la Luz y seguir emanando y canalizando Luz y Amor desde el Corazón. Y un día, el Maestro, se retira y deja de enseñar para dedicarse a crecer y seguir aprendiendo para dar el salto final hacia la Eternidad.

Basta recordar el trágico final del Maestro Usui, que murió de un ataque al corazón apenas cuatro años después de descubrir Reiki, según palabras del Maestro Hyakuten Inamoto, Usui murió de estrés, en su afán por impartir cada vez más cursos para expandir Reiki lo antes posible, ante la inminencia del estallido de la II Guerra Mundial. El Maestro Usui se olvidó de sí mismo y murió cuando menos se lo esperaba y como menos se lo esperaba. Su muerte nos enseñó algo de vital importancia: no olvidarnos de nosotros mismos.

Dicen que uno muere como ha vivido, unos en paz, otros enfadados y muchos asustados. Si puedo elegir, elegiré morir en paz y, para eso, no puedo descuidar ni un solo día mi práctica personal.

No es fácil ser Maestro...